Entrenamiento

Entrenamiento funcional: ¿para qué? ¿para quién?

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (10 votos, promedio: 4,60 sobre 5)
Cargando…
Compártelo !

El entrenamiento funcional no es una tendencia más, una moda o un nuevo producto de una gran casa fabricante de maquinaria para gimnasios. El entrenamiento funcional consiste en entrenar y desarrollar programas de ejercicio (entrenamiento) utilizando los conceptos de anatomía funcional de manera practica. Pero ¿Para quién está indicado? ¿Para qué se puede usar?

Ejercicios de entrenamiento funcional

Ejercicios de entrenamiento funcional

Efectivamente, el entrenamiento funcional se ha puesto de moda, pero como todo entrenamiento debe cumplir y garantizar una serie de factores importantes si queremos conseguir nuestros objetivos. Existen 3 puntos esenciales que nunca debemos olvidar al desarrollar cualquier programa de entrenamiento:

  1. Debemos pensar en efectividad (lograr los objetivos)
  2. Debemos buscar eficiencia (tiempo invertido)
  3. Debemos garantizar seguridad (rehabilitación o prevención de lesiones).

Lo anterior exige que los entrenadores y terapeutas físicos debamos desarrollar programas de entrenamiento que tomen en cuenta todos estos puntos anteriores. La única manera posible de lograrlo es estando en un proceso constante de mejora, cambio y aprendizaje. No cambio por el cambio, ni cambio por que algo este de moda o no. Si no cambiar lo que hacemos mal (no tan bien hecho) y aprender (aplicar) cosas y técnicas nuevas y útiles.

El entrenamiento funcional es una herramienta

El entrenamiento funcional es una herramienta de gran ayuda para lograr cumplir con las exigencias antes mencionadas, ya que nos proporciona un tipo de ejercicio que previene y puede llegar rehabilitar ciertas lesiones. Los programas involucran mas al cliente por lo que resultan mas entretenidos y retadores. Esta metodología se basa en conceptos científicos e investigaciones que demuestran sus ventajas ante las antiguas técnicas que todavía, lamento decirlo, se utilizan en muchos centros de entrenamiento y gimnasios a pesar de estar basados en deportes específicos (fisicoculturismo) y en metodologías de los años cincuenta y sesenta.

Entrenamiento funcional para quién y para qué

Cuando pensamos en entrenamiento funcional, debemos preguntarnos dos algunas cosas antes: ¿funcional para quién? ¿funcional para qué? ¿entrenamiento funcional o uso de “maromas” sin sentido?

Qué es funcional y qué no lo es; es muy relativo a la actividad que se realice y también a la persona que estemos entrenando, pero es de gran importancia no olvidarnos de un principio básico: todos los seres humanos tenemos un mismo funcionamiento anatómico y biomecánica. Tengamos en cuenta que funcionamiento anatómico no es lo mismo que estructura anatómica. La estructura es muy, muy variable entre géneros, edades, tamaños, bio-tipos, etc. Pero la función (anatomía funcional) es igual para todos (al menos de que exista patología).

Es decir al correr o andar en bicicleta no importa si la persona es obesa, alta, pequeña, delgada, de 12 años, una abuelita , deportista de alto rendimiento o un aficionado, todos utilizamos la misma biomecánica para dar la pedaleada o la misma biomecánica para correr o caminar. Es decir el trabajo de los PTs (Personal Trainers y Physical Therapists) se realiza sobre un único material de trabajo: el cuerpo humano.

Pensemos también que lo que parece funcional para la natación puede ser algo sin sentido para un participante en raids de aventura, un ciclista o para un boxeador. También será muy diferente si buscamos rehabilitación, rendimiento deportivo o superar las pruebas físicas de unas oposiciones. Es por eso que el preguntarse ¿funcional para qué? es muy importante para diseñar un plan de entrenamiento.

La industria ha desarrollado grandes herramientas de trabajo como el balón suizo, el Bosu Ball, los balancines, maquinas de poleas multifuncionales, etc. Estas herramientas pueden ser de gran ayuda en manos de profesionales que sepan lo que están haciendo, por lo que al hablar de entrenamiento funcional no hablamos solamente de “maromas” con pesas sobre objetos inestables, con varios movimientos a la vez y con los ojos cerrados, aunque esto puede necesitarse en algunos casos, la mayoría de personas no están listas para realizarlos y ni siquiera lo necesitan.

Otro problema que se ha desarrollado al hablar de entrenamiento funcional es que se ha confundido con el concepto de “especifico para un deporte”, por lo que nos imaginamos ejercicios que imiten o se asimilen a los gestos deportivos. De hecho el entrenamiento funcional se desarrolló desde el otro extremo del espectro de la población: los lesionados y pacientes de rehabilitación. Se trataba de lograr una transferencia del entrenamiento a la actividad (cotidiana o deportiva) de cada persona.

Los primeros profesionales en desarrollar estos conceptos (hace más de 10 años) vienen sobre todo del campo de la rehabilitación. Ellos al ver un gran vacío entre la rehabilitación “tradicional” (que consiste en aliviar los síntomas) y las tareas de la vida diaria de la población general y deportistas, comenzaron a aplicar sus conocimientos de anatomía funcional, kinesiología y otros para desarrollar ejercicios que tuvieran un impacto positivo en las actividades diarias y deportes una vez aliviados los síntomas como el dolor y la inestabilidad.

Entonces debemos pensar a la hora de hablar sobre entrenamiento funcional en una metodología de entrenamiento que puede aplicarse en toda la población siempre y cuando respondamos en cada caso a: ¿funcional para quien? ¿funcional para qué?

Aprovecha ahora !

Si no quieres perderte ninguno de los nuevos artículos y noticias sobre Entrenamiento Funcional sucríbete por e-mail.

Suscripción gratuita

Compártelo !